Rodrigo Torres era un joven kolla de la comunidad de San Juan de Quillakes en la Puna jujeña. Hacía trabajos de albañilería, llevaba a pastar animales y estudiaba turismo. Para sumar algo más a sus ingresos, compraba mercadería en La Quiaca y la vendía en otros pueblos. Un grupo de cuatro agentes del Escuadrón 21 de la Gendarmería Nacional Argentina, que intervenían como parte del Plan Güemes, lo asesinó cuando viajaba en su moto en La Quiaca. Le dispararon al menos cinco tiros.